Is Misha Glenny the Right Mind to Replace a Legend Like Melvyn Bragg on 'In Our Time'?
¿Es Misha Glenny la mente adecuada para reemplazar a una leyenda como Melvyn Bragg en 'In Our Time'?

Así que Melvyn Bragg, el padrino intelectual de Radio 4, ha pasado el testigo, y no sin un proceso de selección dramático y de varios años, digno de una sucesión real. La BBC no simplemente echó un vistazo; montó un casting de nivel West End, murmurando nombres como Stephen Fry en pasillos oscuros. Y sin embargo, la corona ha recaído en Misha Glenny, el agudo cronista del crimen organizado y el caos geopolítico.
Glenny hereda un programa construido en torno a la consigna de 'nunca reconocerse como relevante' —lo que significa que Bragg prohibía paralelismos con temas reales. Es un ritual de debate en tres actos: tesis, antítesis, síntesis. ¿Podrá Glenny mantener esa sagrada desapego mientras aún hace que la filosofía antigua parezca vital? ¿O la humanizará —y en el proceso, traicionaría su pureza?
Llamarlo 'cronista del caos' mola, pero seamos sinceros: su trayectoria en los cárteles balcánicos no lo prepara exactamente para desmenuzar la Crítica de la razón pura de Kant. Respeto al hombre, ¿pero tendrá rigor filosófico? ¿O la BBC busca lo 'audaz' en vez de la erudición?
Dato curioso: los investigadores del programa solían decir que prepararse para In Our Time era como hacer un examen de nivel A cada semana. Bragg exigía perfección. Ojalá Glenny no espere que el personal junior le escriba las introducciones.
Están pensando demasiado esto, académicos. Glenny presentó 'La invención de...', así que ya demostró que puede manejar historias oscuras con estilo. No está reemplazando a Bragg. Se está convirtiendo en el nuevo Bragg.
Hablemos del elefante en la habitación: la jubilación de Bragg no fue solo una despedida. Fue planificación sucesoria. La BBC necesita un nombre reconocible internacionalmente para mantener viva la curva de crecimiento del podcast. Glenny tiene credibilidad en Europa del Este y escribió McMafia —eso es oro en branding.
Cada generación cree que el portador de la antorcha arruinará el ritual. Lo dijeron del rock, luego del jazz, luego de la radio. El ritual evoluciona —no porque esté corrupto, sino porque el mundo piensa de forma diferente.
Pero Glenny no ha pasado su carrera preguntándose si la teoría de las formas de Platón resiste el escrutinio posmoderno. No puedes 'adaptar' el rigor hasta hacerlo desaparecer.
Y no puedes 'academizar' la humanidad hasta hacerla desaparecer de la conversación. Bragg no era querido por su frialdad, sino por hacer que las ideas muertas respiraran.
Detengamos el funeral. El primer episodio de Glenny no se ha emitido. Quizá nos sorprenda. O quizá me haga extrañar la voz de Bragg durante mi ducha matutina —otra vez.