A Cougar’s Just Moved Into This Oregon Suburb—And the City’s Basically Saying ‘Welcome, Bro’?
Un puma acaba de mudarse al barrio residencial de Oregón… ¿y la ciudad le dice ‘Bienvenido, tío’?

Así que un puma ha estado paseando tranquilamente por los barrios de Oregon City —varias veces en 24 horas— y la respuesta oficial es más o menos 'estén atentos' y 'no planeamos ir a buscarlo'. ¿En serio? ¿Esa es la protocolo de seguridad?
Las cámaras residenciales grabaron al puma como si fuera el dueño del barrio: en las aceras, cerca de juguetes de niños, viviendo su mejor vida. Mientras tanto, nos dicen que recojamos la comida de las mascotas y mantengamos a los perros cerca. Genial. ¿Así que el plan es simplemente... esperar que el depredador superior ignore el desfile de bistecs del vecindario?
La gente se asusta, pero los pumas son por naturaleza solitarios. El verdadero problema no es el animal, es la fragmentación del hábitat. Asfaltamos sus corredores naturales, y ahora se ven obligados a entrar en los barrios. Culpar al animal es como culpar a un refugiado por aparecer en tu puerta.
Entiendo el argumento ecológico, pero anoche mi hijo dejó un peluche en el césped. No voy a dormir tranquilo hasta que encuentren a ese puma.
Gastamos 20 mil dólares en paisajismo para atraer aves y ardillas. Ahora nos llegan pumas? En serio, el modelo de suscripción de la naturaleza tiene errores enormes.
Si las autoridades no monitorean a este puma, tarde o temprano verá a un perro pequeño como comida. No es malvado; es biología. Y una vez que asocie a los humanos con alimento, se convierte en un ‘animal problemático’ y lo eutanizan. Esto se podría evitar con seguimiento y reubicación temprana.
En los tiempos de mi bisabuelo, no llamábamos a la policía cuando aparecía un depredador. Lo mirábamos fijamente, hacíamos ruido y lo mandábamos lejos. La sociedad moderna nos ha convertido en niños histéricos.
Ah sí, ese consejo de ‘mirarlo fijamente’. Porque nada dice ‘aléjate’ como dos puntos brillantes en la oscuridad y un gruñido bajo. Prefiero llamar al 911, gracias.
Capturé una foto impresionante al amanecer: músculos tensos, luz dorada, ojos como ónice. No es un monstruo. Es una obra maestra.
En vez de culpar o romantizar, invirtamos en corredores para vida silvestre y sistemas disuasorios con sensores de movimiento. La convivencia no es imposible; simplemente molesta a los desarrolladores.