Boeing's 777X Nightmare Just Got $4.9 Billion More Expensive — Is This Company Grounded Forever?
El infierno del 777X de Boeing acaba de costar 4.900 millones más — ¿Permanecerá esta compañía en tierra para siempre?

Boeing acaba de lanzar una bomba contable de 4.900 millones sobre sus inversores — no porque quemara efectivo, sino porque alguien finalmente admitió que el 777X se ha convertido en un agujero negro financiero sin fin a la vista. Eso no es una pérdida; es una confesión pública.
El hecho de que las entregas aumenten un poco se siente como poner maquillaje a una fuselaje. Claro, se ve mejor, pero la maldita cosa aún no puede volar. En este punto, la historia de recuperación de Boeing es menos un 'regreso triunfal' y más unas 'últimas palabras'.
Permítanme decirlo primero: ninguna artimaña contable puede arreglar una cultura rota que ignora la seguridad por velocidad. Boeing dejó de ser una empresa de ingeniería para convertirse en una empresa de hojas de cálculo. Ahí fue cuando el metal empezó a fallar.
Todo el mundo llora por Boeing como si estuviera condenada. El mercado ya incorporó esto. Las entregas suben, el flujo de caja mejora. Vender en pánico cuando lo hacen otros, comprar cuando el miedo ya está incluido. Así es como se gana.
El nuevo eslogan de Boeing: 'te entregaremos tu avión... eventualmente.'
Pasé 30 años inspeccionando estructuras de aviones. Lo que ahora me da miedo no es un perno defectuoso, sino una sala de juntas que ve la seguridad como un 'centro de costos'.
Exacto. La acción se desplomó el año pasado por los retrasos. Ahora que la mala noticia está fuera, la pista queda libre. Compremos en baja, chicos.
Boeing es un caso clásico de 'trampa del éxito': tan obsesionada con sus glorias pasadas que pasó por alto la necesidad de reinventarse. Mientras tanto, Airbus sigue escalando sin parar.
Ya nos han retrasado las fechas de entrega tres veces. Nuestro director financiero pide indemnizaciones por daños. A este ritmo, mejor arrendar uno de Airbus.