Josh Brolin Slams Trump Conspiracy Theories — But Still Calls Him a 'Marketing Genius'?
Josh Brolin desmiente teorías sobre Trump, ¿pero todavía lo llama 'un genio del marketing'?

Josh Brolin acaba de lanzar una bomba de verdad contra la máquina de conspiraciones de Knives Out: su personaje de monseñor no es una caricatura de Trump, pese a los paralelismos evidentes. Incluso descartó la posibilidad de que Trump postule para un tercer mandato, diciendo que 'simplemente no va a pasar'.
Pero aquí está lo mejor: Brolin aún llama a Trump 'un genio del marketing' que 'aprovecha las debilidades de la población general y las llena'. Entonces, ¿está criticando al hombre o a sus seguidores? Tal vez a ambos. De cualquier forma, su mezcla de nostalgia y preocupación da vértigo.
Los comentarios de Brolin son fascinantes porque revelan hasta qué punto la política se ha vuelto personal. Él no solo analiza a Trump; también está reconciliando una amistad perdida. Esa es la verdadera tragedia: el hombre que conocía ya no existe, lo reemplazó un avatar político.
No me importa su amistad con Trump. Si llamas 'genio del marketing' a alguien que aprovecha las debilidades de la gente, formas parte del problema.
¿Esperen, todavía fingimos que importan las opiniones de los famosos? Brolin tomó un café con Trump en 2010 y ahora tratamos sus reflexiones como si fueran evangelio político.
No confundamos correlación con causalidad. Brolin trabajó con Trump de forma indirecta y formó una opinión. Eso es humano, no profético. Pero el hecho de que esperemos que los famosos interpreten a figuras políticas es profundamente preocupante.
Echo de menos cuando los actores se quedaban con actuar. Ahora cada entrevista parece una audición para TED Talk.
Exactamente. Y aun así seguimos elevando estos 'comentarios' al nivel de análisis. No es una idea profunda, es un anecdota con mejor iluminación.
Están pensando demasiado. Brolin solo intenta promocionar su película mientras evita minas políticas. Todo es una actuación.
Por fin, alguien que habla en oraciones completas y no con jerga de señalética de virtud. Gracias por nombrar al elefante: todo es un teatro.