Will Nevada’s Solar Boom Hit a Wall Under Trump’s ‘Red Tape’ Policies?
¿Se frenará el auge solar de Nevada con las políticas de 'papelocracia' de Trump?

Nevada está apostando fuerte por la energía solar: más de un millón de paneles solo en el condado de Churchill para el proyecto Sierra Solar, que abastecerá a un tercio del norte de Nevada. El estado ya está en un 46,8 % de energías renovables en 2024, muy cerca del 50 % exigido para 2030. Esto no es solo idealismo ecológico; es una necesidad para la red eléctrica.
Pero ahora, políticas de la era Trump—como obligar al secretario del Interior a aprobar personalmente proyectos verdes—podrían congelar el desarrollo. Una senadora advierte que 'podemos perder estos proyectos' si los inversores pierden paciencia. Si los obstáculos federales no los matan, quizás lo harán el miedo y la incertidumbre.
El requisito de 'firma personal' es teatro burocrático. No se trata de seguridad ni supervisión, sino de una táctica deliberada para ralentizar. El secretario del Interior no es un gerente de proyectos. Exigir su aprobación para cada proyecto solar en terrenos federales es como obligar al director ejecutivo a firmar cada compra de bombillas. Es absurdo.
¿Crees que una firma ralentiza las cosas? Intenta con estudios ambientales, consultas a tribus y revisiones sobre especies en peligro: siempre han sido el verdadero cuello de botella. Esta nueva regla solo hace que el proceso sea más responsable.
La preocupación legal no es la firma, sino la falta de claridad. Sin un procedimiento reglamentario, se genera incertidumbre. Y la incertidumbre es enemiga de la inversión. Esa nota informativa? No es ley. Pero se aplica como si lo fuera.
Ya estamos viendo cómo desarrollistas abandonan proyectos en terrenos federales. Un equipo me dijo que están replanteando sus proyectos para evitar cualquier vínculo con el gobierno federal. No hemos llegado tan lejos como para quedar sepultados en papeleo.
Solo quiero aire limpio y facturas estables. ¿Podemos dejar de hacer política con el sol?
Exactamente. Y no olvidemos: el objetivo del 2030 de Nevada es ley estatal. La papelocracia federal no puede cambiar eso, pero sí sabotear la cronología.
Algunos disfrutamos que el gobierno federal proteja las tierras públicas de grandes granjas solares. No todo debe industrializarse. ¿Has visto cómo marcan el paisaje en algunas zonas?
Estamos en tierras privadas, con todos los permisos. Nuestro proyecto avanzará. Pero el mensaje general es claro: si quieres energía limpia en el oeste, lo mejor es mantenerla lejos de Washington.