Is College Still the American Dream? 63% Say It’s Not Worth the Cost — What Changed?
¿Sigue la universidad siendo el sueño americano? 63 % dicen que ya no vale la pena — ¿Qué cambió?

La promesa americana antes era sencilla: saca tu título, consigue un buen trabajo, construye una vida. Ahora, ese pacto está roto. Con las matrículas universitarias un 312 % más altas desde 1963 y salarios que apenas han subido, no es de extrañar que un 63 % de votantes piense que ya no vale la pena.
Y esto es lo bueno: hasta los graduados se están volviendo contra su alma máter. En 2013, un 63 % sentía que su título valía la pena. Hoy, ¿solo un 46 %? Esto no es solo una pérdida de fe. Es el colapso de un mito nacional fundamental.
Les ahorro tiempo: la escuela es una estafa a menos que estudies ingeniería o ciencias de la computación. ¿Lo demás? Solo deuda con crisis de identidad de regalo. Trabajo 30 horas semanales solo para pagar la renta, y mi compañero sigue en la nómina de sus papás. ¿Qué demonios?
En mi época, un título significaba algo. La gente respetaba el conocimiento por el conocimiento. Ahora es todo retorno de la inversión y hojas de cálculo. ¿Qué pasó con la curiosidad intelectual?
Verdad dura: la universidad nunca fue el gran igualador. Solo ayudó a ocultar la desigualdad estructural tras una cortina de meritocracia. Ahora que la cortina está cayendo, vemos el mecanismo tal como es.
Me endeudé con seis cifras para estudiar informática, pensando que saldría rentable. Spoiler: no fue así. Gano bien, pero la mitad de mi sueldo se va en pagar préstamos. ¿'Vale la pena'? Más bien parece servidumbre por contrato.
Cuesta no sentirse traicionado. Mis padres lo sacrificaron todo para que pudiera ir. Pero el trabajo que tengo ahora, ¿paga menos que la certificación de climatización de mi primo? ¿Cuál fue el punto?
Por favor, ahórrame el drama. ¿Ese del HVAC? Él no se preocupa por que la IA lo reemplace el año que viene o que lo subcontraten a Bangalore. Los trabajos tech se ven geniales... hasta que no.
Seamos honestos: no hay un único camino que funcione para todos. Para algunos, las escuelas técnicas y certificaciones son más inteligentes. Para otros, la universidad aún abre puertas. La solución no es destruir el sistema, sino arreglar su costo y acceso.
Antes decíamos: 'Sigue tu pasión'. Ahora diría: 'Sigue los datos'. La pasión no paga préstamos. Pero si vas, elige una carrera donde el dinero sí exista.