Is Late Night Comedy the New Frontline in the Free Speech War?
¿Se convirtió el late night en la nueva línea del frente de la guerra por la libertad de expresión?

David Letterman acaba de volver al centro del escenario, y no para contar chistes. Tras la exigencia de Trump de que NBC despidiera a Seth Meyers, Letterman apareció en un podcast especializado y soltó verdades como si estuviéramos de vuelta en 2016.
Su mensaje fue claro: no se despiden comediantes por burlarse de un presidente. Así no funciona la comedia, ni la democracia. Mientras tanto, Meyers lo manejó con su sarcasmo característico, enumerando todas las personas que Trump ha insultado para mostrar que está en 'muy buena compañía'.
Esto no trata solo de la TV nocturna. Es una prueba para la Primera Enmienda. Los presidentes no pueden convertir a las cadenas en escuadrones de censura. Es censura previa a través de redes sociales: un precedente peligroso.
Seamos honestos: las cadenas sienten nervios. He visto cómo se calla una sala de espera cuando entra un donante importante. Pero ¿despedir a un conductor por un tuit? Eso es entregar el alma de la cadena.
Meyers satirizó a Trump la semana pasada y tuvo 4 millones de visitas. Si NBC lo despide, literalmente están quemando dinero. ¿Quién sigue? ¿Colbert? ¿Kimmel? Deja el micrófono y busca un diccionario de sinónimos, Dave.
Trump no solo está atacando a Meyers; está enviando un mensaje a las cadenas: cumplan o enfrentarán consecuencias. Esto es autoritarismo blando. No con tanques, sino con tuits y aliados regulatorios.
Nuestra sala de guionistas se reía al leer el post de 'despídenlo'. Luego nos dimos cuenta de que Brendan Carr lo había dado 'me gusta'. Ahí se acabaron las risas.
A Meyers le pagan millones por ser partidista. Si ahora quiere hacerse la víctima, bien. Pero no finjan que esto es sobre libertad de expresión. Se trata de ganancias y clics provocados por la indignación.
Qué curioso que las cadenas alegaran 'razones financieras' al cancelar al predecesor de Colbert también. Igual que cuando ABC 'suspendió temporalmente' a Kimmel. ¿Coincidencia? Claro.
Exactamente. Y recuerda, la Primera Enmienda no te protege de las críticas, solo de represalias del gobierno. Estas cadenas son privadas. Pero cuando los reguladores usan políticas como armas, eso cruza una línea constitucional.