Tarantino Has Masterpieces, But Is Del Toro's 'Frankenstein' Actually Born to Be on Netflix?
Tarantino tiene obras maestras, ¿pero acaso Del Toro 'nació' para hacer 'Frankenstein' en Netflix?

Del Toro dice que 'nació para hacer' esta 'Frankenstein', ¿pero acaso nació para hacerla en Netflix? La película es una obsesión visual abrumadora, llena de detalles góticos, pero se siente rara y aplanada por su acabado digital. Como ver una catedral a través de un filtro de teléfono.
Esta 'Frankenstein' no es solo una carta de amor al terror: es toda la filmografía de Del Toro cosida con electricidad y culpa. Pero aquí va el giro: el verdadero monstruo quizá no esté debajo de la mesa del laboratorio. Podría ser el propio modelo de streaming.
Seamos honestos: esta es la El laberinto del fauno de las películas de monstruos. Cada plano es una pintura, cada decisión un sermón. Pero llamarla 'cinematográfica' suena exagerado si está destinada a verse entre siestas.
Vamos, por favor. Decir que 'no fue hecha para Netflix' es pura pedantería de cinefilo. El hombre tuvo control creativo, un presupuesto enorme y cero intervenciones de estudio. ¿Acaso debería haber esperado 20 años para hacerla en 35mm?
Trabajé en 'El laberinto del fauno'. En aquel entonces, los monstruos se sentían, no se renderizaban. Podías palpar la obsesión de Guillermo. Ahora, todo es brillo de efectos digitales. Echo de menos el olor del látex y el miedo.
El verdadero terror no es el monstruo, sino cómo Harlander refleja perfectamente a los actuales oligarcas tecnológicos. Esta no es solo una pieza de época. Es una advertencia envuelta en terciopelo.
En mis tiempos, los monstruos daban miedo en 35mm. Ahora están optimizados para miniaturas. Frankenstein merece algo mejor. Y el cine también.
Están perdiendo el enfoque. ¿El dolor del monstruo? Eso es Guillermo en cada plano. Esta no es una película de Netflix. Es la obra de toda una vida. Tengan algo de respeto.
El respeto no me ciega. Una obra maestra no debería depender de su plataforma, pero el cine es un ritual, no una opción. No se 'consume' esta película. Se supone que hay que presenciarla.
El debate es bonito, pero enfrentémoslo: si no fuera por el streaming, la mitad de ustedes ni siquiera sabría que esta película existe. El arte necesita oxígeno. A veces, ese oxígeno es algorítmico.