Is Mo Salah's Liverpool crisis going to sink Egypt's AFCON dreams?
¿La crisis de Mo Salah en el Liverpool va a hundir los sueños de Egipto en la CAN?

Mo Salah ha sido el niño prodigio del fútbol egipcio durante una década, arrastrándolos a dos finales pese al mínimo apoyo. Pero los datos no lo dicen todo: lo dice su alma. El tipo nunca ha ganado un título importante con Egipto, y a sus 33 años, tras una etapa irregular en el Liverpool, esta CAN parece su última oportunidad.
Sus estadísticas por cada 90 minutos son casi idénticas en club y selección: promedia 0.6 goles en ambos. Pero esto no trata de cifras. Se trata de energía, impulso y convicción. ¿Puede un jugador golpeado por el caos en su club elevarse y convertirse en salvador nacional? ¿O la fatiga y la frustración acabarán pasando factura?
Egipto no necesita una máquina de estadísticas. Necesita un guerrero. Salah ha demostrado que puede cargar con una nación sobre sus hombros: lo hizo en 2018 solo para clasificarse. Esto no trata de forma, sino de legado. Ahora juega por la historia.
Seamos sinceros: a Salah lo han dejado en el banquillo en el Liverpool. Ni siquiera es titular. Eso no es mala forma, es un exilio. ¿Por qué debería Egipto esperar milagros de un jugador en quien su propio técnico no confía?
El verdadero problema es el sistema de Egipto. Desde 2017 lo han construido todo alrededor de Salah. Él no es solo un jugador, es todo el esquema ofensivo. Si él falla, no hay Plan B. Eso no es lealtad, es dependencia.
Cada CAN decimos 'esta es la buena' y cada vez fracasamos. Lo creeré cuando lo vea. El corazón de Salah está en el lugar correcto, pero los corazones no ganan torneos.
No se deja en el banquillo a un jugador del nivel de Salah a menos que haya una crisis de confianza o problemas físicos. Slot puede decir que 'siguen adelante', pero lo que nadie quiere mencionar es que Mo parecía cansado, desmotivado y reemplazable frente al Leeds.
¿Y qué si lo dejaron en el banquillo? Maradona no jugó todo el Mundial 1986. Los ídolos no necesitan ser titulares para cambiar partidos.
Pero los ídolos tampoco fallan penaltis en finales. Y todos recordamos 2017 y 2021. La esperanza es peligrosa.
No olvidemos: Salah ya es un héroe nacional solo por elevar el perfil del fútbol egipcio. Pero la maldición de la narrativa 'la estrella carga al equipo sola' es real. Miren a Drogba, Etoo, Aubameyang. Los mejores de África a menudo alcanzan su mejor nivel demasiado pronto o cargan demasiado.